En caso de duda consulte a su documentalista

(Este post fue originalmente publicado el 25 de enero de 2012)

Con este post me pueden caer golpes por todas partes pero me da igual. Se que soy un docutalibán, (además de un docuzombi… son cosas de la polivalencia). Cuando veo algo en los medios de comunicación que no me gusta, desde el punto de vista como documentalista, lo comento. Esas críticas (sanas) tiene sus pros y sus contras.
A favor: Los compañeros de profesión y sobre todo los documentalistas de medios nos lo pasamos pipa con estos gazapos. En contra: Espero que si algún día cambio de medio de comunicación, estas cosas no se me tengan en cuenta, ya saben es deformación profesional.

Para empezar con delicadeza recordaré que ayer 24 de enero se celebró el día del periodista en España. La terrible crisis por la que estamos pasando está dejando tocado a los medios de comunicación que han visto caer salvajemente los ingresos por publicidad. Esto se refleja en un recorte de personal y medios, tendiendo cada vez más a un periodismo “low cost” con tendencia al “copy / paste” de teletipos y demás material sin apenas analizar la información. La falta de recursos humanos se nota en la calidad de las informaciones. Lamentablemente se viene generalizando la utilización de los trabajadores de medios como si fuesen una máquina de hacer chorizos, embutiendo información centrados en la cantidad, pero… ¿Dónde quedó la calidad?.

Tenemos en casa televisores de 40 pulgadas de no se cuantos píxeles por pulgada, tecnología HD, e incluso 3D y a pesar del avance de la tecnología, últimamente creo que estoy perdiendo vista de ver tantas imágenes pixeladas y borrosas por televisión, porque lo que se emite ha sido capturado de Internet, por ejemplo de Youtube… Es de traca y suena a coña pero no lo es. Y es que una cosa es aprovechar el periodismo ciudadano (muy útil por cierto en determinadas ocasiones) y otra abusar de los contenidos que circulan por la red, sobre todo cuando la noticia no es noticia y menos cuando la autoría de las fuentes no es fiable.

El último ejemplo lo tenemos reciente, del día 16 de enero cuando Telemadrid emitió en su informativo del mediodía unas imágenes asegurando que eran del interior del crucero Costa Concordia en los momentos del naufragio. Pues bien, la mayoría de esas imágenes, sobre todo las más impactantes de los pasajeros y mobiliario moviéndose de un lado para otro no eran del Concordia, sino que circulaban por la red desde hacía más de un año. En concreto eran del interior de otro crucero que sufrió el oleaje de una gran tormenta a 400 millas de Nueva Zelanda en 2008… Esas imágenes fueron muy comentadas en septiembre de 2010 cuando se hicieron públicas y cualquiera que las hubiese visto las podría reconocer, no son fáciles de olvidar. Increíblemente nadie pareció darse cuenta del error (bueno, Elena de la Cuadra, profesora de Documentación en la Universidad Complutense si descubrió el pastel y la que me dio el chivatazo).

Otra cosa muy de moda, o de modernos, es hacerse eco de lo que se publica en Twitter, herramienta muy útil a la vez que peligrosa, porque algunos medios con el afán de dar los primeros la noticia, meten la pata hasta al fondo dando por confirmado un rumor. (Fidel Castro es el nuevo Lázaro, ya no se el número de veces que lo han dado por muerto y a las horas aparece vivo, en chándal y haciendo el típico movimiento de Robocot…)

Por eso como con los medicamentos recomiendo lo siguiente: Vea esa información, contrástela y en caso de duda consulte a su documentalista. Para eso estamos, entre otras cosas, coño…

Los “Docuzombis”

(Este post fue publicado originalmente el 12 de noviembre de 2011)

Lo reconozco he sido un “docuzombi”, pero antes de contaros como llegué a convertirme en eso tengo que pedir disculpas. Llevo mucho tiempo sin escribir y si bien es cierto que he estado de vacaciones, no han sido tan largas como para dejar esto abandonado. Se me han escapado ideas a raudales, pero si no tienes el día, como que el teclado se te atraganta.

Han pasado tres meses desde el último post, pero parece que nada ha cambiado: Grecia, crisis de deuda, puntos básicos, paro, Neymar…
Estoy harto de escuchar la palabra crisis (y no digamos de escribirla al minutar). Son ya 3 años con la palabra en la boca y lo peor es que no tiene pinta de remitir, a ver si ya tocamos el suelo. Seguro que el golpe va a doler mucho y deseo que la caída no sea de cabeza; si caes de culo duele pero si caes de cabeza igual ahí te quedas…

¿Cómo podemos afrontar esta situación? En mi opinión, transformándonos, como hace la energía que ni se crea ni se destruye. Si las cosas no van bien hay que reciclarse para escapar de la destrucción. En el mundo de la documentación sucede lo mismo, la crisis no es amiga de la cultura y siempre que llega se ceban con archivos, bibliotecas y centros de documentación. Es una pena pero es un hecho contrastado.

Esa situación de crisis genera “docuzombis”. Yo mismo lo fui y aunque no me comí ningún cerebro (no lo descarto en el futuro), mis andares por la vida laboral fueron similares a los de los muertos vivientes. Un “docuzombi” es un documentalista que va dando tumbos y arrastrándose de un trabajo a otro, no porque no le guste o sea un culo de mal asiento sino porque la precariedad y la temporalidad del empleo le obligan a hacerlo.
Mi curriculum da fe de lo que acabo de contar y pese a lo duro que puede llegar a ser un “docuzombi” lo cierto es que en todos y cada uno de los trabajos aprendí algo (uno puede pasar desde estar en una bibliopiscina, a estar en otra piscina pero esta vez con Paula Vázquez, pero eso es otra historia…) y gracias a eso me transformé en “Bibliocosa”.

En unos días os cuento lo que es la “Bibliocosa” de momento arriba os dejo el vídeo que demuestra porque los zombis de verdad eligen las bibliotecas para alimentarse. Dicen que es a donde acuden los cerebros de más calidad…

PD No me he vuelto loco, es que he tenido el día friki.

¿Mil documentalistas y un 4 latas?

(Este post fue publicado originalmente el 30 de julio de 2011)

Esto está muy abandonado pero no quiero marcharme de vacaciones sin escribir un post. Aunque los veranos suelen ser relajados en cuanto a lo que se refiere al ámbito informativo, este mes de julio ha sido más bien estresante, no hemos parado y no quiero pensar en el otoño…

Podría empezar diciendo que para coger fuerzas acabo de comerme un gazpacho, de ricos productos de la huerta española, pero no es verdad, (ha sido una ensalada de pasta) aunque me vendría muy bien para hablar del maltrato a la huerta de Europa. Tanto Alemania como Francia llevan de la mano unas enormes tijeras de podar. ¡Oh lala!.

La imagen que tengo del gabacho es la de alguien mirándose en un espejo cada cinco minutos, retocándose el pelo y mirando por encima del hombro al resto de mortales, aunque si es bajito no hay nada que no solucionen unos calzos ¿Verdad Sarko?. Su vecina la croqueta (perdón quería decir coqueta) Merkel solo piensa en salvar su unificado culo en las próximas elecciones y la estabilidad de la europea no la importa un “hUEvo…”

Pero centrándome en Francia y en lo que se refiere al mundo de los archivos audiovisuales, (este giro temático os habrá roto) somos los españoles los que sentimos envidia de su gestión.

El mejor ejemplo es el INA (Instituto Nacional Audiovisual) es el organismo estatal encargado de salvaguardar el patrimonio audiovisual de Francia. El INA almacena, analiza y conserva toda la producción audiovisual francesa. Para que os hagáis una idea, solamente en el  INA trabajan unos 1.000 trabajadores…(muchos de ellos documentalistas)

Como he escrito antes los franceses además de muy suyos, son listos y con mucho acierto supieron desde el primer día el valor patrimonial e histórico de sus imágenes. De esta necesidad de proteger su patrimonio audiovisual, para mostrarlo con orgullo a generaciones futuras, nació el INA.  El vídeo de este post es un ejemplo de lo que podemos ver en el archivo del INA, pertenece a  un programa, concurso de la televisión francesa en la que utilizaban para realizar multitud de pruebas uno de los productos franceses de mayor éxito de ventas en la época: El Renault 4L, un cuatro latas como eran conocidos aquí.

En España existe el archivo de un noticiero llamado NODO que pese a quien pese es patrimonio cultural e histórico de este país. ¿Alguien puede explicar por qué ese archivo no está digitalizado y accesible a todo el mundo a través de Internet? Y lo que es más importante: ¿En qué condiciones de conservación está el mismo?

Si un español se mira en un espejo lo que verá a alguien sonriendo con cara de tonto, saltando y cantando: ¡Yo soy español, español, español!.  Como si en todo el mundo no lo supieran. No hay nada más que salir de turismo al extranjero para reconocer de lejos a compatriotas, por las voces que dan…

Como documentalista me siento como un francés viendo a Rafael Nadal ganar Roland Garros o a Contador dando lecciones en el Tour, siento envidia.

Quiero terminar este post haciendo algo que tenía que haber hecho antes: Dar las gracias. En primer lugar a Juan que me dio la posibilidad de tener este espacio en la web de laSexta Noticias. Siempre “pinchado” para que preparase algo nuevo y actualizase el blog, con total libertad de movimientos en cuanto a fondo y forma. Aunque actualizo menos de lo que quisiera, de veras que te estoy muy agradecido. En segundo lugar a Luis y Almudena dos redactores web a los que aprecio y que siempre raudos y veloces publicaban mis escritos. No quiero olvidarme del resto del equipo de redactores de la web unos auténticos cracks, grandes profesionales y mejores personas.  Sois grandes y lo seguiréis siendo.

La bibliotecaria malvada

(Este post fue publicado originalmente el 23 de junio de 2011)

Un mes sin escribir ni un post es mucho tiempo, demasiado. Entre unas cosas y otras no he encontrado el momento adecuado para sentarme tranquilamente y escribir. Ahora mismo el calor derrite mis escasas neuronas por lo que tampoco me excederé con el texto.

Muchos niños empiezan las vacaciones de verano, para los que tengáis esos pequeños monstruos os dejo un vídeo de la serie de dibujos animados “Kick Buttowski” (Cada día ponen unos nombres más difíciles a las series, con lo sencillas que eran en mi época: Tom y Jerry, o el Correcaminos…) El capítulo se titula “La bibliotecaria malvada” con una trama que gira alrededor de un préstamo bibliotecario…

A ver cuando nos quitamos esa imagen maligna, porque a los niños desde pequeños los adoctrinan en contra nuestra, después pasa lo que pasa en la atención a usuarios, de bibliotecas, archivos y centros de documentación…

PD: Me encanta la risa maligna de la bibliotecaria, empezaré a usarla con los usuarios cuando no tengamos imágenes de archivo.

Un embajador de la cultura española en Tokio. Parte (II)

(Este post fue originalmente publicado el 27 de abril de 2011)

Continuamos con la entrevista a Manuel Pérez, Jefe de biblioteca del Instituto Cervantes de Tokio:

Pregunta: Ante una tragedia tan importante como la de Japón, sus ciudadanos han dado una lección al mundo de civismo. ¿Qué tienen los japoneses que no tenemos el resto de la gente?

Respuesta: En efecto, la reacción ha sido muy serena para lo terrible que está siendo todo. Pero yo creo que en el exterior hay una cierta idealización sobre ese “espíritu japonés”. Por lo que yo observo, los japoneses tienen parecidas reacciones ante los hechos a las que podríamos tener en España. Quizás un poco más contenidos como en este caso, pero con la suficiente emoción como para llorar, gritar o sonreír. Una de las cosas que más me está sorprendiendo de Japón, es lo parecido que es el carácter al de los españoles. Por supuesto hay cosas que aquí son tabú y que en España no lo son, y al revés. Pero insisto en que hay muchas más cosas en que nos parecemos.

Daños Instituto Cervantes Tokio

P: Muchos medios de comunicación y ciertas personas han catalogado de “apocalíptico” el desastre nuclear de la central de Fukushima Daiichi. Sin embargo la gente que vivís allí habéis sido los primeros en tranquilizar a familias y amigos. ¿Cómo has llevado esa situación? ¿La gente sigue haciendo vida normal o está tomando algún tipo de precaución?

R: Yo creo que se puede decir que se hace vida normal. Yo sigo lo que considero algunas precauciones como tomar agua embotellada, leche en polvo, etc. Y sobre lo de “apocalíptico” no quiero hacer comentarios porque sería muy duro con los medios de comunicación europeos y su falta de profesionalidad y rigor. Buen negocio tuvieron durante una semana que es lo que les duró.

P: He visto que estáis en pleno periodo de matriculación de alumnos. ¿Cuántos usuarios tiene la biblioteca “Federico García Lorca”? ¿Cuál es el libro que más se presta? ¿En que país los usuarios son los más rezagados para devolver los materiales?

R: Pues sorpresivamente la matriculación no ha ido del todo mal comparado a la situación y a las dificultades de todo tipo que estamos sufriendo. En la biblioteca tenemos ahora mismo unos 900 socios y están volviendo de forma paulatina a visitarnos pero yo creo que ahora, un mes después, estamos prácticamente con el mismo nivel de visitas que antes del terremoto. No sé decirte qué libro es el que más se presta, seguramente alguno de la sección ELE (Español como Lengua Extranjera), y si no es un libro, será una película en DVD. Que yo sepa no tenemos estudiada la morosidad en la devolución de los préstamos, pero no es mala idea. Sería curioso estudiarlo.

P: El otro día escuché en la radio que en Tokio había más escuelas de flamenco que en toda Andalucía. ¿Te han pedido alguna vez que bailes o enseñes a bailar flamenco o sevillanas? ¿Son ciertos los tópicos que en el exterior se tienen de España?

R: Sí es verdad lo del flamenco aquí. De vez en cuando te encuentras con alguien que ha ido a España, que ha estudiado baile, etc… todo referido al flamenco. Pero no me han pedido que baile yo (y mejor que no lo hayan hecho). Los tópicos que se tienen sobre España en el exterior no son mucho más graves que los que se tiene sobre todos los países. Como comentaba antes, los primeros que tenemos muchos tópicos sobre Japón somos nosotros en España. A eso me refería cuando antes hablaba de una cierta idealización.

Cerezo en flor ante el Instituto Cervantes en Tokio

P: A partir de enero la Ley Antitabaco ha prohibido fumar en todos los bares y restaurantes españoles. ¿Es verdad que en Japón no se puede fumar en la calle? ¿Cómo se las apaña un fumador en Tokio?

R: En Japón se puede fumar en unos sitios sí y en otros no. Lo de no fumar por la calle es desde hace mucho tiempo porque se considera que caminando puedes quemar a alguien, etc. Si te paras y te fumas un cigarrillo, no te dirán nada. Yo no soy fumador de calle, quiero decir, que no fumo caminando porque no me gusta, pero, si me apetece, busco uno de los muchos ceniceros que hay repartidos por todas partes (normalmente en las puertas de las tiendas de conveniencia de las que hay miles en Tokio). Hay muchos restaurantes que, por ejemplo, dejan fumar a partir de determinada hora (normalmente las dos de la tarde), otros no dejan nunca y otros dejan siempre. Es decir, un fumador en Tokio se las apaña muy bien.

P: Por último: ¿Recuerdas algún momento en el que te hayas sentido especialmente orgulloso de tu trabajo? R: El lema de los bibliotecarios es ‘sic vos, non vobis’ que es un verso que escribió Virgilio para contrarrestar un plagio de Batilo (un poeta menor). Viene a decir que igual que las abejas hacen miel pero la miel no es para ellas, o que los pájaros hacen nidos pero no para ellos sino para los polluelos, los bibliotecarios trabajan para los demás, ofreciendo su conocimiento de la información a los otros y no para ellos mismos. Pues bien, aun trabajando para los demás, normalmente “los demás” no hacen un reconocimiento de tu labor como bibliotecario. Como mucho te dan las gracias, lo cual pasa en otras muchas profesiones. Esto me lleva a decir que momentos en los que me he sentido orgulloso de mi trabajo son muchos, aunque no me lo hayan reconocido (algunas veces ni con un gracias). Otras veces el usuario sabe reconocer tu labor y te queda muy agradecido. Suficiente como para sentirse orgulloso. Desde aquí quiero dar las gracias a Manuel que me ha atendido estupendamente y ha colaborado en todo momento para contestar a esta entrevista.

Si queréis saber más sobre él, estará encantado de que os paséis por su blog: ‘El blog de Manolo Pérez‘.

Para leer la primera parte de la entrevista pincha aquí

Un embajador de nuestra cultura en Tokio ( Parte I)

(Este post fue originalmente publicado el 26 de abril de 2011)

Manuel Pérez es extremeño, concretamente de Badajoz. En cuanto tiene unos días regresa sin falta a su tierra, para descansar acompañado de familia y amigos. Cada vez que se pone en marcha tarda nada más y nada menos que 34 horas. Es que Japón está muy lejos…

Manuel en la actualidad es jefe de biblioteca del Instituto Cervantes de Tokio, donde lleva trabajando desde finales de 2010, aunque tiene un largo y brillante currículum.

Pregunta: Hola Manuel, has participado en la puesta en funcionamiento de importantes bibliotecas como las dos centrales de la Universidad de Extremadura en Cáceres y Badajoz y después las del Instituto Cervantes en Manila, París y Tokio. ¿Qué es lo que más te ha costado hacer?

Respuesta: Llegó un momento en que bromeaba diciendo que me había convertido en todo un experto en montar bibliotecas porque en unos años concentré un buen número de bibliotecas que montar. En la Universidad de Extremadura estuvimos trabajando muchas personas para que lo que íbamos a abrir se pareciera a dos bibliotecas centrales. En algunos momentos fue agotador. La experiencia con la puesta en marcha de las bibliotecas del Cervantes es más suave porque hay un equipo en Madrid que adelanta mucho los trabajos y tú lo que tienes que hacer es distribuir colecciones, alimentar el catálogo, poner en marcha los servicios, etc. para poder abrir con un mínimo de eficacia.

P: Según tengo entendido, algunos cargos del Instituto Cervantes cada cinco años tenéis que cambiar de destino. ¿Cuál será la siguiente parada?

R: Todavía no lo he pensado ni mucho menos. Ten en cuenta que llevo en Tokio ocho meses y en total son cinco años. A ver si primero me asiento un poco aquí porque, además, con todos los problemas que estamos teniendo, todavía siento un poco la sensación de recién llegado.

P: Con la crisis económica hay muchos españoles, sobre todo jóvenes, que se plantean seriamente probar suerte en el extranjero para encontrar trabajo. ¿Cuál es el mejor consejo que les puedes dar?

R: No me gusta mucho dar consejos, prefiero comentar experiencias y cada cual que saque lo que le pueda ayudar de la experiencia de los demás. Tengo un compañero que me dice que quién había dicho que el trabajo de bibliotecario no puede tener su parte de aventura. Y es verdad, ser bibliotecario es, entre otras cosas, ser un poco aventurero. Pero para trabajar en el extranjero lo primero que hay que tener es ganas de salir de la comodidad que supone estar en tu ciudad, cerca de tu familia, de tus amistades, etc. Y, después, proponértelo firmemente. Si te gusta, seguro que lo consigues. Y puede resultar muy gratificante.

P: Hace tiempo me surgió la oportunidad de hacer un viaje a Filipinas, pero me eché para atrás después de mirar las recomendaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores. Se advertía un alto riesgo de secuestros y posibilidad de atentados terroristas en ciertas provincias. Tu has vivido casi seis años en Filipinas y conoces perfectamente el país ¿Qué hay de cierto en estas advertencias y recomendaciones?

R: Lo de los secuestros y atentados, que yo sepa, se da fundamentalmente en algunas provincias del sur. Pero en Manila y otras muchas partes de Filipinas que he visitado, no he sentido sensación de inseguridad. Hay que ser prudente y no meterte en donde no te llaman, pero también hay que serlo en España.

P: El día 23 de abril se celebró el día Internacional del Libro. Teníais programada la lectura del libro Viejas historias de Castilla La Vieja de Miguel Delibes (Muy recomendable) ¿Qué otras actividades habéis celebrado?

R: Realizamos una lectura de doce relatos, fragmentos de textos y poemas de autores españoles e hispanoamericanos. Una actividad que llamamos Excursión a la literatura que es un paseo por entre las estanterías de la biblioteca durante el cual los excursionistas van comentado sus autores y títulos favoritos, sus gustos literarios, etc. Y también hicimos una sesión de cuentacuentos para los más pequeños. ¡Ah! Y regalamos una rosa a todos aquellos que sacaron materiales en préstamo.

P: Los efectos devastadores del terremoto y posterior tsunami en Japón los hemos podido ver casi en tiempo real por televisión e Internet. ¿Qué se vive en esos momentos y en los días posteriores? ¿Las bibliotecas japonesas están equipadas con estanterías especiales a prueba de terremotos?

R: Pues en esos momentos te pones bastante nervioso. Y el nerviosismo dura varias horas. La verdad es que no dormí prácticamente hasta el día siguiente. Tampoco me apetecía comer. Imagino que lo normal es que en los días siguientes recuperes poco a poco la normalidad, pero el problema aquí ha sido que a las 48 horas empezó la alerta nuclear y la tensión nerviosa se disparó. Tres días después del terremoto intentamos reanudar con cierta normalidad la actividad, pero no fue posible porque, entre otras cosas, el transporte no funcionaba regularmente y los estudiantes y usuarios tenían problemas para venir el centro. Decidimos cerrar una semana y yo me fui a Manila a desconectar de la presión psicológica que estaba sufriendo desde la gente que me quiere.

Las bibliotecas japonesas están equipadas para que no se caigan las estanterías, pero los libros se caen. El día siguiente del terremoto, que era sábado, estuvimos tres personas cuatro horas recolocando libros. Hay un enlace en el que, con cierto humor, los bibliotecarios japoneses pusieron fotos de la situación sus bibliotecas después del terremoto.

Hasta aquí la primera parte de la entrevista, mañana más…

Estudiar esa carrera con nombre raro

(Este post originalmente fue publicado el 12 de abril de 2011)

Hace unas semanas, leí en un diario digital que los “ni-ni” estaban en extinción. La generación “ni-ni”(ni estudia, ni trabaja) famosa hace no mucho la formaban miles de jóvenes que habían dejado los estudios y tampoco trabajaban. Parece que la crisis ha hecho cambiar la mentalidad de esta generación y para enfrentarse a las escasas oportunidades laborales han decidido aprovechar el tiempo y volver a las aulas para formarse. En mi cabeza todavía retumban las palabras de mis padres: “estudia, estudia, estudia, estudia…”

Cuando alguien se entera o sabe que trabajas en televisión de las primeras cosas que te pregunta es si sales en ella. Esa es la primera, la segunda es si conozco a Patricia Conde o cualquiera de las presentadoras de SLQH. Una vez que has aclarado que no sales en pantalla y sobre todo tras decir que no mantienes “contacto” con las chicas de “Se lo que hicisteis” el interlocutor pierde gran parte de atención por la conversación (Por el interés te quiero Andrés). Aunque de continuar suele derivar en las tareas que desempeña cada uno en el trabajo. Pero yo me quería centrar en la última pregunta, la que contiene la clave: ¿Tú que has estudiado para trabajar ahí?

Si explicar el trabajo desarrollado por un documentalista puede ser complicado dependiendo del área en el que se trabaje, el no va más es revelar que has estudiado Biblioteconomía y Documentación… ¿Biblioqueeeé?

Todos los que estudiamos esta carrera sabemos el desconocimiento general hacia el nombre y su contenido, tanto es así que en los nuevos planes de estudio ha desaparecido y ha pasado a denominarse “Grado en Información y Documentación”. No han sido pocas las veces que he tenido que aclarar que no soy economista y eso que la materia no me disgusta y estoy al tanto de lo que pasa con la economía.

Y para ilustrar esto con lo que muchos de mis colegas se sentirán identificados, os he colgado el vídeo de un estudiante de biblioteconomía, dando una lección de fonética en televisión.

No es por fardar pero: ¿Quién ganó el concurso?